Muchas situaciones complejas del presente, hacen que las personas a veces pierdan la fe y la esperanza en el presente, en el futuro, o se reduzcan sus expectativas con respecto a determinada situación.

Cuando comienzas a tener pensamientos negativos que generan inseguridad y miedo, estás siendo pesimista. “Dejarse llevar por el pesimismo acarrea consecuencias muy dolorosas, estancando nuestra actitud y relación con los demás, perdiendo la ilusión por crecer y hacer cosas en la vida. Las tensiones y el estrés que genera el pesimismo nos afecta también físicamente; es común la aparición de dolores musculares, rigidez y dolor de cabeza”, refiere sobre el tema el portal Es vivir.

Revisa estos consejos para evitar a toda costa el pesimismo en tu vida.

No seas extremista: Se refiere a la persona que se define asimismo como un héroe o como un perdedor. Cualquier pequeño tropiezo lo hace sentirse fracasado y este modo de pensar lo puede conducir a un perfeccionismo que lo paralizará de avanzar hacia el triunfo pues cuando somos muy exigentes con nosotros cualquier caída nos tira al suelo y nos cuesta levantarnos nuevamente, refirió el portal Psicológicamente hablando.

 

Conoce tus pensamientos negativos: Es importante dejar fluir las emociones negativas para conocerlas y encontrar el origen de ellas. No es necesario regocijarse en estos pensamientos, simplemente con darles nombre será suficiente para entender su naturaleza.

No te castigues: “Machacarse” por dentro no sirve de nada. Emplear una purga interior dolorosa puede ser el desencadenante de más problemas emocionales tales como la baja autoestima y la inseguridad, alertan en la web Es vivir.

Vive el presente: Muchas veces un mal recuerdo del pasado, los errores cometidos y las malas decisiones tomadas atormentan a las personas generando sensaciones de vergüenza y culpabilidad. No se puede hacer nada por cambiar el pasado, es estéril atormentarse por ello, pero podemos trabajar para cambiar el presente y el futuro de nuestra vida.