Desastre ecológico en Brasil es sólo comparable con el de Fukushima

El pasado 5 de noviembre Brasil sufrió su peor desastre ambiental. No es para menos: millones de metros cúbicos de desechos tóxicos fueron liberados tras el colapso de un embalse de la minera de hierro Samarco, ubicada en la localidad Bento Rodrigues, en el estado de Minas Gerais.

Quizás la dimensión del desastre provocado por la rotura de un embalse de una explotación minera sea peor de lo que se ve en imágenes, podría compararse con el accidente de la planta nuclear de Fukushima, Japón, dice especialistas.

Men look on from the banks of Rio Doce (Doce River), which was flooded with mud after a dam owned by Vale SA and BHP Billiton Ltd burst, as the river joins the sea on the coast of Espirito Santo in Regencia Village, Brazil, November 22, 2015. REUTERS/Ricardo Moraes - RTX1VBMU

El material derramado es todo un cóctel tóxico: mercurio, arsénico, cromo, manganeso, el cual ya llegó a las aguas del océano Atlántico, luego de avanzar más de 500 kilómetros a través del río Doce. Sobra decir que la región está en alerta y los daños serán incalculables, además de los 16 muertos y múltiples heridos y desaparecidos que dejó el colapso del que se derivó este desastre.

A general view the sea (L) and Rio Doce (Doce River), which was flooded with mud after a dam owned by Vale SA and BHP Billiton Ltd burst, as the river joins the sea on the coast of Espirito Santo in Povoacao Village, Brazil, November 22, 2015. REUTERS/Ricardo Moraes - RTX1VA3G

“Al llegar al mar, se convierte en el mayor desastre ambiental del mundo, solo comparable al accidente en Fukushima, debido a la extensión de la contaminación en el mar”, advierte el ambientalista André Ruschi, director de la Estación de Biología Marina Augusto Rischi del estado de Espíritu Santo, Brasil.

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El panorama es tan terrible como se ve: según las estimaciones de especialistas, se necesitarán mínimo 30 años para que el río Doce elimine el lodo tóxico.

“El flujo de nutrientes en una zona de alimentación para muchas especies únicas del mundo marino, la tercera parte de la región del sudeste de Brasil y la mitad del Atlántico sur, se verá comprometida por un mínimo de 100 años”, agrega Rischi.

Por su parte, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil en el sitio web y la página de Facebook riodoce.help, se encuentran diferentes opciones para ofrecer ayuda a los habitantes de las comunidades afectadas: desde colectas de víveres, voluntariado, hasta simplemente ideas, que es lo que más se necesita ante un desastre de tal magnitud al que las autoridades no han podido dar solución.